Usar la Calculadora de la Curva de Phillips eficazmente requiere comprender cada parámetro de entrada y cómo interactúan para determinar los resultados de inflación. Este enfoque sistemático asegura cálculos precisos y conocimientos económicos significativos.
1. Comprendiendo la Inflación Esperada (πᵉ)
La inflación esperada representa la tasa de inflación que los agentes económicos anticipan. Esta expectativa influye en las negociaciones salariales actuales, las decisiones de fijación de precios y la efectividad de la política monetaria. La inflación esperada puede estimarse a partir de encuestas a hogares y empresas, indicadores de mercados financieros o tendencias de inflación pasadas. Una mayor inflación esperada normalmente conduce a una mayor inflación real, ya que los trabajadores exigen salarios más altos y las empresas suben los precios anticipando futuros aumentos de costos.
2. Medición de las Tasas de Desempleo
La tasa de desempleo real (u) es el porcentaje de la fuerza laboral que está desempleada y buscando trabajo activamente. La tasa de desempleo natural (u*) o NAIRU representa la tasa de desempleo en la que la inflación permanece estable. NAIRU incluye desempleo estructural (desajuste entre habilidades y requisitos laborales) y desempleo friccional (desempleo temporal durante transiciones laborales). Estimar el NAIRU es un reto y varía entre países y períodos, normalmente entre 4-6% en economías desarrolladas.
3. Determinando la Pendiente de la Curva de Phillips (β)
El parámetro de pendiente β mide cuán sensible es la inflación a los cambios en el desempleo. Una pendiente más pronunciada (valor negativo mayor) significa que la inflación es más sensible a los cambios en el desempleo. Las estimaciones empíricas sugieren que β normalmente varía entre -0.3 y -0.7, aunque esto varía entre países y períodos. La pendiente puede cambiar debido a factores como la flexibilidad del mercado laboral, la globalización o la credibilidad de la política monetaria.
4. Considerando los Choques de Oferta (ε)
Los choques de oferta representan factores externos que afectan la inflación independientemente del desempleo. Los choques de oferta positivos (como mejoras tecnológicas) reducen la inflación, mientras que los negativos (como aumentos en el precio del petróleo) la incrementan. Ejemplos incluyen cambios en los precios de la energía, eventos climáticos que afectan la producción agrícola o cambios en los precios de importación. Los choques de oferta pueden desplazar temporalmente la Curva de Phillips, haciendo más compleja la relación desempleo-inflación.