El cálculo preciso del ratio de cobertura de intereses requiere datos financieros precisos y análisis sistemático. Sigue esta metodología integral para asegurar que tus cálculos proporcionen información confiable para la toma de decisiones financieras.
1. Recopilar Datos Financieros Precisos
Recopila datos financieros de fuentes confiables como informes anuales, presentaciones trimestrales o bases de datos financieras. Asegúrate de usar períodos de tiempo consistentes (anual, trimestral o últimos doce meses) para todas las entradas. Los ingresos netos deben ser de operaciones continuas, excluyendo elementos extraordinarios o operaciones discontinuadas. Los gastos por intereses deben incluir todas las obligaciones que generan intereses: préstamos bancarios, bonos, arrendamientos de capital y otros instrumentos de deuda. Para los gastos por impuestos, usa la provisión real de impuestos sobre la renta, no solo los impuestos corrientes por pagar.
2. Calcular EBIT y EBITDA
Comienza con los ingresos netos y suma los gastos por intereses y gastos por impuestos para calcular el EBIT. Esto representa las ganancias operativas de la empresa antes de consideraciones de financiamiento e impuestos. Para el cálculo de EBITDA, también suma los gastos por depreciación y amortización, que son cargos no monetarios que no afectan el flujo de efectivo. El EBITDA es particularmente útil para industrias intensivas en capital donde la depreciación representa una porción significativa de los gastos.
3. Ingresar Datos con Precisión
Ingresa tus datos financieros cuidadosamente, asegurando que todas las cantidades estén en la misma moneda y período de tiempo. Usa los mismos estándares contables (GAAP, IFRS) para consistencia. Si usas datos trimestrales, considera anualizar los resultados para mejor comparación. Presta atención a la cifra de gastos por intereses - debe incluir todos los costos de intereses, no solo intereses bancarios. Incluye intereses sobre arrendamientos de capital, bonos y cualquier otra obligación que genere intereses.
4. Analizar Resultados en Contexto
Interpreta tus resultados contra puntos de referencia relevantes y tendencias históricas. Compara el ratio con promedios de la industria, empresas pares y el rendimiento histórico de la empresa. Considera el entorno económico y el ciclo de negocio al evaluar resultados. Un ratio que parece adecuado en una economía fuerte podría ser insuficiente durante las recesiones. También examina la tendencia a lo largo del tiempo - ratios decrecientes pueden indicar deterioro de la salud financiera.