Usar una calculadora de exposición efectivamente requiere entender tus condiciones de disparo, conocer las capacidades de tu equipo, e interpretar resultados en el contexto de tus objetivos creativos. Sigue este enfoque sistemático para lograr fotografías consistentes y bien expuestas en cualquier situación.
1. Evalúa tu Entorno de Disparo y Condiciones de Iluminación
Comienza evaluando tu entorno de disparo y la luz disponible. Considera la hora del día, condiciones climáticas y fuentes de iluminación artificial. Usa un fotómetro o el medidor integrado de tu cámara para determinar el valor EV base para tu escena. Entender tus condiciones de iluminación te ayuda a tomar decisiones informadas sobre qué configuraciones de exposición funcionarán mejor para tu sujeto y visión creativa.
2. Determina tus Prioridades Creativas y Requisitos Técnicos
Identifica qué es más importante para tu disparo específico: profundidad de campo, control de movimiento o calidad de imagen. Si necesitas poca profundidad de campo, prioriza el control de apertura. Para fotografía de acción, la velocidad de obturación se vuelve primordial. Considera el movimiento de tu sujeto, el desenfoque de fondo deseado y cualquier restricción técnica como velocidades mínimas de obturación para disparo manual. Estas prioridades guiarán tus configuraciones de exposición.
3. Ingresa tus Configuraciones de Cámara o Lecturas del Fotómetro
Ingresa tus configuraciones actuales de cámara (apertura, velocidad de obturación, ISO) o usa lecturas del fotómetro para calcular configuraciones apropiadas. Sé preciso con tus valores, especialmente para apertura y velocidad de obturación. Para velocidades de obturación expresadas como fracciones, convierte a forma decimal (ej., 1/60 = 0.0167). Incluye cualquier compensación de exposición que planees aplicar basada en tu visión creativa o requisitos de escena.
4. Analiza Resultados y Ajusta para Exposición Óptima
Revisa el valor de exposición calculado y las configuraciones equivalentes proporcionadas por la calculadora. Compara estos con tus objetivos creativos y requisitos técnicos. Considera si las configuraciones sugeridas lograrán tu profundidad de campo deseada, control de movimiento y calidad de imagen. Haz ajustes según sea necesario, teniendo en cuenta la ley de reciprocidad que te permite intercambiar apertura, velocidad de obturación e ISO mientras mantienes la misma exposición.