El uso efectivo de la Calculadora BIMS requiere una administración adecuada de la evaluación cognitiva, una puntuación precisa de las respuestas y una interpretación cuidadosa de los resultados en el contexto clínico. Siga este enfoque sistemático para garantizar una evaluación cognitiva fiable y válida.
1. Administración Adecuada de la Evaluación BIMS
Comience con preguntas de orientación: '¿En qué año estamos?' '¿En qué estación estamos?' '¿En qué mes estamos?' '¿Qué día de la semana es?' '¿Cuál es la fecha de hoy?' y '¿Dónde está ahora?'. Puntúe cada respuesta correcta. Para el registro, diga tres palabras claramente y pida al paciente que las repita inmediatamente. Para la atención, use restas en serie (contar hacia atrás de 100 en 7) o deletrear 'MUNDO' al revés. Para el recuerdo, pida al paciente que repita las tres palabras del registro después de un intervalo de 5-10 minutos.
2. Puntuación Precisa en Todos los Dominios
Puntúe orientación: 0-4 puntos (1 punto por año, estación, mes, día, fecha, lugar). Puntúe registro: 0-3 puntos (1 punto por cada palabra repetida correctamente). Puntúe atención: 0-5 puntos (1 punto por cada resta correcta o letra en el deletreo inverso). Puntúe recuerdo: 0-3 puntos (1 punto por cada palabra recordada correctamente). Puntúe lenguaje: 0-2 puntos (1 punto por seguir una orden de 3 pasos, 1 punto por nombrar dos objetos). Puntúe praxis: 0-1 punto (1 punto por copiar correctamente un dibujo simple).
3. Ingresar Datos y Calcular Resultados
Ingrese la puntuación de cada dominio en los campos de la calculadora, asegurándose de que todas las puntuaciones estén dentro de sus rangos válidos (0-4 para orientación, 0-3 para registro, 0-5 para atención, 0-3 para recuerdo, 0-2 para lenguaje, 0-1 para praxis). La calculadora sumará automáticamente las puntuaciones y proporcionará la puntuación total de BIMS junto con la interpretación del nivel cognitivo y las recomendaciones clínicas.
4. Interpretación Clínica y Planificación de Acciones
Interprete los resultados en el contexto clínico: Las puntuaciones normales (13-18) sugieren función cognitiva intacta; el deterioro leve (8-12) puede indicar un declive cognitivo temprano que requiere seguimiento; el deterioro moderado a grave (0-7) sugiere déficits cognitivos significativos que requieren una evaluación integral. Considere factores como el nivel educativo, el contexto cultural y las condiciones médicas que puedan afectar el rendimiento.